Objetos perdidos

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10/30/2009

U de UMCE

Esta letra era tan obvia. De verdad que no hay nada más en qué pensar cuando se lleva tantos años en el mismo lugar. En mi universidad el tiempo se detiene. Como le dije una vez al Tuto, el Peda tiene una realidad sui generis, todos sabemos que hay cosas que sólo pasan ahí, que todos los que hemos resistido ahí somos muy distintos al resto de los mortales y que todos tenemos una relación de amor-odio con la U. Odiamos su burocracia, su infraestructura, sus computadores, su casino y mil cosas más, pero amamos cada uno de sus árboles, de sus murales; amamos su espíritu.
El problema es que pasa lo mismo que en The Big Fish: el tiempo se detiene y luego avanza muy rápido para retomar el tiempo perdido. Hoy hablé con el Tuto por entremedio de unas ramas y ahí hacíamos un balance muy veloz, pero concreto, de cómo pasó el tiempo. Nos conocimos cuando él iba en Primero y yo en Tercero. Ahora él va en 3ro, yo estoy por salir. Así pasó el tiempo, se detuvo y ahora avanzó como no lo había hecho. Está quedando todo atrás y yo sé que voy a extrañar mi universidad, porque para mí siempre fue una vía de escape, sentarme debajo de un árbol, ir al "jardín secreto" (lugar donde pasé prácticamente mis últimos meses de embarazo), recoger flores, pasar rápido como una serpiente para no atropellar a nadie en bici, saludar a la Elianita (la secretaria de mi departamento), molestar a la tía del kiosko, tratar de elegir el baño menos sucio. ¡Miles de etc!
Nunca pensé que iba a llegar a un lugar tan lindo y tan especial, es un lugar que brilla con luz propia, que deja una huella en los corazones y que ahora tengo que abandonar.
Así es la UMCE, nada más que decir

10/20/2009

T de Tengo

- Tengo 22 años

- Tengo un hijo de un año 1 y 4 meses

- Tengo nombre de personaje de Plaza Sésamo (mi hijo también tiene aquel honor)

- Tengo 4 casillas de e-mail

- Tengo 229 amigos en Facebook

- Tengo un notebook, un Nintendo Wii (con Mario Kart y Wii Fit) y una viola.

- Tengo una araña de mentira en una caja y a veces aparecen arañas de verdad exactamente iguales junto a ella.

- Tengo muchos cassete debajo de mi cama.

- Tengo una radio cassete que se traga la cinta de los cassete

- Tengo una entrada para ir a la Fiesta Kistch del 31

- Tengo una colega en el colegio que es amiga de Pablito Ruiz

- Tengo un detector de ip en mi blog y ya identifiqué a la mayoría... o al menos las que me interesaban.

- Tengo cambiada la fecha de cumpleaños en mi Facebook para que me salude gente.

- Tengo un alumno igual al niño de la película Up

- Tengo entradas para recitales que no han sido cortadas

- Tengo blog

- Tengo Twitter, pero entiendo para qué sirve

- Tengo un abrigo que combina con mis lentes, mi bolso y mi pañuelo.

- Tengo grabaciones de gente que se sube a cantar a las micros.

- Tengo de plazo 58 días para asumir que se me acabó la universidad.

- Tengo que cambiarme de casa el próximo año.

- Tengo ponerme a estudiar y dejar de escribir en el blog.

10/15/2009

S de Supernova

¿Pueden las cosas volver a ser como hace diez años?
¿Tal vez cinco?
O más cerca... ¿dos?

Es imposible, claro, no podemos cambiar el pasado, pero el futuro TIENE que ser mejor!

Nos vemos en el 31 a la misma hora, en el mismo lugar y viendo al mismo grupo que hace dos años (cuando todavía no cambiaba mi vida)... y que desde hace 10 años acompañan mi banda sonora.

10/13/2009

R de Retroceder nunca, rendirse jamás

No tenía nada para la letra R. Nada me cuadraba y eso que ni siquiera es una letra tan difícil. Si hasta a la W le tengo palabra. Pero bueno, estaba semi-ordenando mi pieza y encontré la caja con cassettes y encontré uno que me regaló una amiga del Liceo y que la seguí viendo por el coro, que se llama Retroceder Nunca (el volumen 1) y Rendirse Jamás (el volumen 2) y es un disco en vivo de Los Miserables. Para ser sincera no lo escuché porque mi radio se traga las cintas y no quiero perder los cassettes; aunque ya no valen nada, pero tienen harto valor para mí.
Así que decidí poner el título acá por muy guerrillero que suene, ya que al final todos somos guerrilleros de nuestras propias batallas. Y aunque mi gran batalla de llamarme "madre" y todas las adversidades de apedillarme "soltera", me estoy dando cuenta de que mi otra batalla, la que empecé en marzo del 2005 está a meses de terminar. A dos meses para egresar y a menos de un año para titular. Lo pienso y todavía no lo creo, miro el reloj y veo que avanza tan rápido y miro para tras y veo que todo pasó tan rápido que me da un poco de miedo enfrentar lo que viene. Pero miro hacia atrás y claro, no cambiaría nada por muy difícil que haya sido. Miro y me doy cuenta que nunca me rendí; lo pensé, pero no lo hice. Así que el título le venía harto a esto y no tengo idea qué pensar a estas alturas de la vida cuando técnicamente mi vida está a punto de armarse, por eso voy a pensar que no puedo dar pie atrás y menos rendirme ahora.
Voy a procurar terminar esta locura del abecedario antes de egresar, para poner un gigante "egresé" en dos meses más... o tal vez menos.


Y voy a poner esta canción a todo volumen mientras me hago un pique en bicicleta a algún lugar sin rumbo

9/28/2009

Q de Quijiote

El otro día le comentaba a mi papá que era muy curioso que me hicieran leer el Quijote el primer semestre de la carrera y que también me lo hicieran leer en el último. Lo más curioso es que fue el mismo profesor y ese mismo profesor el viernes nos habló sobre los quijotes que hay en el mundo, diciendo que un profesor es un quijote. Es un quijote porque acepta la profesión peor pagada, mal mirada e incluso irrespetada, pero que uno sabe que tendrá ganancias en el alma, que para quienes tenemos vocaciones son mucho mejores que las monetarias. El Quijote salió de La Mancha para hacer el bien, para deshacer entuertos y eso hace uno en un colegio, deshacer los entuertos que hace la adversidad, pelear contra gigantes y dejar una enseñanza, porque la locura del Quijote es una locura sabia, una locura que quiere dejar una lección. Lo mismo que queremos hacer los profesores: dejar una lección. Y nunca olvidar que con fe, lo imposible es soñar.

9/22/2009

P de Pedagogía, Pedagógico y Profesor

Pedagogía debería ser sinómino de valentía. Por lo menos riman, lo que significa, según Saussure, que forman parte de una relación asociativa (en dos palabras: se asocian). Llevo un poco menos de dos meses inserta en la realidad, aunque estoy de observadora todavía, ya hice una clases -improvisada- el día que la profe no llegó y he dictado otras cuantas.
Es difícil, lejos lo más difícil que he hecho. Porque son 41, nunca van más de 33 y con suerte 15 anotan. ¿Y los otros 15? Están maquillándose, alisándose el pelo, mandándose cosas por Bluetooth (desde ringtones hasta respuestas de prueba), escuchando reggaeton (así como en las micros, pero en la sala), golpéandose, tirándose cosas, etc. Claro que yo me fui a meter a un colegio en pleno Peñalolén, en la mitad de La Faena y una de mis alumnas es vecina del Cisarro (el que usted conoce, el mismo de la tele). La verdad es que esto que digo es POCO con todo lo que he visto y escuchado estos dos meses, por eso digo: hay que ser valiente para ser profesor. Y hay que llevar una docena de lápices también.
Yo entré al Pedagógico llena de sueños hace casi 5 años y no me di cuenta de cómo pasó el tiempo hasta que tuve que ir al colegio. Hasta que me empezaron a decir "profesora". Lo más lindo de no darse cuenta del tiempo que pasa es que esos sueños siguen ahí, como si fuera el primer día, a las 8.15 de la mañana, con los rayos de sol, entrando con cara de susto, a lo nuevo. Ahora camino a las 8.00 de la mañana todos los viernes, por una población, en donde me cruzo con casas de cartoneros, de ferianos, con patrullas de carabineros, con casas muy humildes, pero sigo con esos mismos rayos de sol, con la cara de susto, a lo nuevo. Es lo mismo, sólo que diferente. Es lo mismo porque sigo pensando lo mismo que el primer día y es diferente porque ahora no sólo lo pienso, ahora lo aplico.
Cada vez que me voy al colegio voy muy feliz, sabiendo que será un día divertido, en el que las rabias que te hacen pasar los alumnos en cualquier minuto se hacen risas con sus chistes. Y cada vez que entro al Pedagógico me siento con un poco de pena, porque sé que voy en cuenta regresiva a pasos agigantados, que el momento llegó y que ya no soy solamente "la Cata", para muchos ahora soy "la profe", pero esa pena me da semi alegría (que también rima con pedagogía), porque se está cumpliendo mi sueño de cambiar el mundo. Y con esto no hablo de cambiar este planeta para que todos seamos felices cantando "Un mundo ideal", sino que cambiarle el mundo a alguien, decirle "tú puedes salir de esto". Por eso creo que me atreví a hacer práctica en donde estoy.
Así que eso, asumo con valentía y alegría mi desafío de ser profesora, con la misma valentía y alegría con la que decidí estudiar pedagogía en el pedagógico... ¡Nada más que decir!


Una canción chistosa que en primer año era furor entre nosotros, la impuse yo antes de que sonara en la radio (no es mi perfil de profe, no confundir jajaja)




9/11/2009

O de Odio! :@

Odio a la gente tarada que se sube rápido a la micro sin importarle si alguien con silla de ruedas necesita ayuda o si viene un anciano o una mamá con guagua. También odio que la gente piense que los niños chicos puedan ir parados en la micro por el simple hecho de saber caminar.

Odio que me toquen la espalda o que golpeen mi cabeza aunque sea suave.

Odio que me digan que ordene la pieza justo cuando lo estoy haciendo, o peor, cuando ya terminé de ordenarla.

Odio que VTR ponga comerciales encima de otros comerciales.

Odio que la gente piense que da lo mismo llegar atrasado.

Odio que la gente se ponga de rodillas en la Iglesia y no me sepan explicar por qué lo hacen.

Odio que mis compañeros no se atrevan ir a hacer clases a las poblaciones o pongan mala cara cuando uno cuenta que lo está haciendo.

Odio que me pidan clases particulares a última hora, sobre todo si es lejos.

Odio no tener espacio para bailar en mi pieza.

Odio cuando piensan que tener un hijo te va a encerrar en la casa para siempre.

Odio que a la gente le dé pena cuando digo que mi hijo va a la Sala Cuna invierno y verano aunque esté lloviendo torrencial.

Odio que la gente se exprese solamente con garabatos... les cuesta mucho mezclar garabatos y un poco de vocabulario?

Odio que la gente piense que tengo 15 años y me mire con pena por tener un hijo.

Odio que no me crean que con 22 años uno puede ir en 5to año en la Universidad.

Odio cuando me digo "Pedagógico" y me dicen "aaah, piedragógico"

Odio no tener tiempo para escribir en mi blog tan seguido como quisiera...


Y odio que pasen a mirar y no posteen!!!! (tengo registrador de ip, así que sé cuando entran y no postean)